A finales de la semana pasada tuve la ocasión de participar en las Jornadas Público Glocal en Cultura – Ciudades Globales, Público Local que se celebraron en La Pedrera organizadas por el grupo articketBcn, con el apoyo de Audiences Europe Network y de Grundtvig–UE y la colaboración del Institut d’Humanitats de Barcelona.
El objetivo de las jornadas fue reflexionar en torno a la convivencia entre el poder de atracción turística de las ciudades y las demandas y necesidades del público local en el mundo de la cultura. Para ello, se plantearon un total de seis sesiones con ponentes provenientes de centros museísticos internacionales como Pepe Serra del Museu Nacional d’Art de Catalunya, Anne Krebs del Museo del Louvre y Berta Sureda del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, así como responsables de administraciones municipales como Marta Clari de l’Ajuntament de Barcelona o Steven Slos de la ciudad de Brujas, y responsables de otras entidades culturales como Pepe Zapata del Mercat de les Flors o Antoni Laporte de ARTImetria (ver programa completo).
Sin duda, el debate generado en las sesiones, gracias al formato participativo utilizado, resultó muy provechoso y se presentaron experiencias y reflexiones de mucho interés y actualidad. Para todos aquellos que no pudisteis asistir, aquí os dejo las que, en mi opinión, fueron las principales ideas expuestas:
- Convergencia hacia un museo social:
- Generación de hábitos de asistencia mediante la educación:
- Avanzar en evaluación, estudios de público y marketing relacional:
- Transversalidad de proyectos y búsqueda de sinergias:
La necesidad de convertir los museos en un espacio público centró el discurso de Pepe Serra, para quien la clave está en el museo y en su conversión en museo social, que sirva tanto al público local como al turista mediante la creación de vínculos con la gente para que visite y repita.
Antoni Laporte evidenció, a partir de encuestas oficiales, la baja afluencia de visitantes españoles a los museos (7 de cada 10 españoles no ha visitado un museo en el último año) y subrayó un aspecto especialmente preocupante: la disminución del 15% en la visita a museos de los jóvenes de 15 a 24 años. En su opinión, la generación de hábitos de asistencia a museos es un problema de educación, aspecto en el que también insistió Anne Krebs.
La necesidad de centrar la gestión y las estrategias museísticas en el público fue una reflexión general de las jornadas. Concretamente en varias ocasiones se apuntó la exigencia de avanzar en evaluación y en los estudios de público, herramientas que permitirían conocer y estar cerca del público al que se debe captar y fidelizar, así como evaluar el éxito de las acciones programadas. En este sentido, Marina Chinchilla, Museo Nacional del Prado, propuso una visión integral de la gestión de público en todas las áreas del museo y Anne Krebs afirmó que la recopilación de datos es la herramienta más importante en el sector. Por otro lado, se trató en profundidad el tema del marketing relacional y las herramientas de CRM (Consumer Relationship Management) a partir de las experiencias del Palau de la Música, de la Museumkaart y del Mercat de les Flors.
Varios ponentes trataron en sus intervenciones el tema de la colaboración y la unión entre agentes, pero sin duda Pepe Zapata fue el más entusiasta: “Ya que somos una isla, mejor formar parte de un archipiélago”. En su opinión, la generación de comunidad y de espacios de encuentro permitiría economizar recursos y transvases de público. Por otro lado, Anne Krebs señaló también la posibilidad de trabajar en red con sectores externos al ámbito cultural, como el transporte o las agencias turísticas, para gestionar la afluencia masiva de turistas redirigiéndolos de forma coordinada hacia equipamientos menos conocidos.
También se trató el tema siempre controvertido de las políticas de gratuidad y de descuentos con posiciones a favor como la de Marta Clari de l’Ajuntament de Barcelona y en contra como la de Jorge Bernárdez de El Poble Espanyol.
De forma más breve, me gustaría finalizar apuntado otras aportaciones de interés como la búsqueda del equilibrio entre sostenibilidad cultural y económica luchando contra el turismo depredador y masificado centrado en la visita relámpago en detrimento de la visita de calidad; la oportunidad de explotar el ventajoso posicionamiento turístico de la ciudad de Barcelona ampliando el alcance territorial y introduciendo la oferta museística local; así como la importancia de la innovación en las acciones de captación y en las lecturas novedosas de las colecciones para atraer y fidelizar públicos.
Rosario Peláez










